Romper con la rutina del día a día es una de las mejores fórmulas para mantener viva vuestra relación de pareja. Un fin de semana romántico o una salida a un hotel con encanto de vez en cuando os permitirá relajaros al tiempo que disfrutar de un rato para vosotros, lejos de las preocupaciones del trabajo, los niños o la casa. Y, además, podéis aprovechar para hacer algo de turismo.

No tiene que haber un motivo especial por el que organizar un fin de semana romántico. Simplemente, os puede apetecer perderos un poco, dejar el ordenador en casa, apagar el teléfono móvil y disfrutar de un hotel rural con ninguna preocupación más allá que decidir qué tomar para desayunar o si dar un paseo andando o en bicicleta.

Cuando vivimos en grandes ciudades, con trabajos estresantes y pendientes de cumplir un horario que está organizado al segundo, se nos olvida disfrutar de algo tan sencillo y, a la vez, tan placentero como una buena conversación junto a una taza de café. Lo mismo ocurre con nuestras relaciones que, por unos u otros motivos, dejamos de cuidar tanto como se merecen. ¡Es hora de ponerle arreglo!

¿Te has dado cuenta de que la monotonía y las cargas están haciendo que las cosas se resientan entre tú y tu pareja? Pues prepárate a entrar en acción y arreglarlo. En ocasiones valen más los hechos que las palabras y es mejor tenerlos antes de que las cosas se hayan puesto lo suficientemente mal como para arreglarlas. Para conseguirlo tampoco hace falta irse muy lejos, solo busca un hotel rural que te guste.

Un fin de semana romántico puede ser el bálsamo que necesitáis para volver a conectar e incluso limar las asperezas que puedan estar a punto de salir a la luz. En ocasiones, los roces del día a día se acumulan y pueden dar lugar a discusiones de gran tamaño. Se pueden solventar pronto estas tensiones con una estancia en un hotel con encanto, con largos paseos y distendidas charlas que os recuerden a ambos lo que os enamoró y todo lo que tenéis en común.

En ocasiones, el trabajo, los niños y la casa consumen todo el tiempo y apenas queda nada para prestarle atención a tu pareja. Un fin de semana romántico en que se dejen aparcadas todas esas preocupaciones resulta de lo más reconstituyente para la relación. Tendréis tiempo para hablar de vuestros sentimientos, de vuestras ansias, así como de recuperar el tiempo perdido.

Si la rutina afecta a la relación de pareja, el sexo es uno de los aspectos más damnificados por esta situación. Un hotel con encanto es el lugar perfecto para reavivar esa llama que se ha ido apagando en el dormitorio. De vosotros dependerá mantenerla viva una vez volváis a casa, pero lo que es seguro es que un fin de semana romántico será un impulso a vuestra vida sexual.

Pero no siempre hay que esperar a que algo vaya mal en una pareja para preparar una escapada romántica. También puedes hacerlo para celebrar un aniversario, alguna fecha especial o, simplemente, para relajarse en compañía de la pareja. Lejos de las preocupaciones diarias tendemos a relajarnos, a ser más positivos y a afrontar lo que nos depara la vida con otra perspectiva.

A veces, necesitamos hacer un alto en el camino, en forma de fin de semana romántico, para coger fuerzas y volver al día a día cargados de energía. Podemos ver la escapada romántica como unas pequeñas vacaciones, a la espera de otras más extensas o como unas vacaciones en pareja, sin hijos.

Si tenéis hijos, vuestras vacaciones se adaptan a ellos, a sus necesidades, gustos e incluso horarios. Eso supone que, en ocasiones, un tiempo que está llamado para descansar no lo sea tanto y acabe por estresar. De ahí que la pareja pueda llegar a necesitar unas vacaciones sin hijos, en las que de verdad aproveche para descansar y desconectar. Lo más normal es que no puedan ser demasiado extensas -alguien tiene que quedarse con los pequeños mientras tanto y no es plan de abusar- por lo que una escapada romántica es un plan perfecto para el caso.

Esos días se puede aprovechar para hablar con la pareja, recuperar el tiempo perdido o dar largos paseos por la naturaleza, si es que habéis elegido un hotel rural. Mientras tanto, podéis dar buena cuenta de la gastronomía local, que a buen seguro sea totalmente casera e, incluso, hacer algo de turismo en lugares que no conocéis o a los que volvéis después de un tiempo.

¿Buscas un hotel rural en el que disfrutar de un fin de semana romántico? Pues te vamos a hacer una propuesta que va a ser difícil de rechazar: un hotel romántico, un espacio rodeado de bosques y senderos por los que perderte con tu pareja y buena comida. Todo eso y más es lo que te ofrece Villalonga para un fin de semana romántico. Se trata de un municipio de la Comunidad Valenciana, ubicado en la zona de Gandía.

En una escapada a Villalonga podréis, además de reencontraros con vuestra pareja, aprovechar para conocer los vestigios que se conservan de su pasado árabe y para perderos en una de las muchas rutas de senderismo que pueden hacerse en sus alrededores.

Se trata de una población cercana a la playa, por lo que si vuestra escapada romántica coincide con el buen tiempo, podéis escaparos a tomar el sol y daros unos baños. El otoño es otra buena temporada para acudir a Villalonga y asistir al cambio de paisaje con la caída de la hoja.

Una visita a Villalonga siempre es interesante desde el punto de vista gastronómico por las numerosas posibilidades que ofrece para degustar sus productos más famosos. No podéis dejar pasar la ocasión de probar elas propuestas gastronómicas de Villalonga. Es el caso de las coques escaldades, una masa de harina y agua que puede acompañarse de verduras; y del blat picat, un guiso con trigo, verdura y carne.

En definitiva, un plan para un fin de semana perfecto.