¿Recuerdas cuándo fue la última vez que tu pareja y tú estuvisteis unos días los dos solos, sin ningún tipo de compromiso?

¿Estáis los dos en un periodo profesional especialmente dulce o el estrés y las preocupaciones os acompañan más tiempo del que os gustaría? ¿Tu pareja y tú encontráis tiempo, durante un fin de semana cualquiera, para hablar, para reíros juntos o incluso para reñir un poco ( y luego reconciliaros, claro)?

En realidad, no importa demasiado lo que hayas respondido a estas preguntas, porque, sean cuales sean nuestras circunstancias, todos sabemos lo bien que nos sienta una escapada romántica: romper por unos días con nuestras rutinas, con nuestros entornos y compromisos, y perdernos, por ejemplo, en un hotel con encanto, un hotel que nos ofrezca el entorno de una casa rural con las ventajas de un hotel romántico y con la posibilidad añadida de poder disfrutar de un SPA y compartir, por ejemplo, una sesión de masajes. Y todo ello cerca del Mediterráneo, en un emplazamiento privilegiado y con un clima suave durante la mayor parte del invierno. ¿Suena bien, verdad?

Pero quizás te parece que un fin de semana así sabe a poco.

Quizás has pensado en esperar a las vacaciones… ¿Las de Navidad? Para muchos, suelen estar sembradas de compromisos familiares. ¿Las de verano? De momento son solo una vaga promesa, una ensoñación que aún tardará meses, muchos meses, en concretarse.

En cambio, el puente de la Inmaculada y la Constitución constituye una fecha perfecta (¡y cercana!) para esa escapada romántica en la que poder disfrutar de unos días de relax con tu pareja, sin prisas, sin horarios, sin compromisos.

Este es el plan que os proponemos desde nuestro hotel situado en la localidad de Villalonga, a pocos kilómetros de Gandia. Un plan perfecto para vosotros. ¿O es que acaso no os lo merecéis?