La llegada del otoño trae consigo el inicio del curso escolar. Se acaban las vacaciones de verano y el trabajo, la rutina y las obligaciones se convierten en los protagonistas de nuestro día a día.

Pero el otoño también es un magnífico periodo para viajar, descubrir rincones mágicos y descansar de la monotonía y del estrés diarios. Por ello, dejad los problemas en casa. Os podéis regalar una escapada romántica de fin de semana en un hotel con encanto. Volveréis con las pilas cargadas.

El otoño es el momento idóneo para realizar ese viaje especial, ya que todavía hace buen tiempo y no sufriréis los sofocantes días de calor. Además de las bellísimas estampas que esta estación nos regala, hay que añadir que, con el final de la temporada alta, disminuye la afluencia de turistas y aumenta la oferta hotelera. En definitiva, es la época perfecta para darnos un respiro en algún hotel romántico.

Una magnífica opción es la Comunidad Valenciana. Un destino perfecto, debido a la cercanía del mar y de la montaña, su clima siempre agradable y sus pueblos llenos de belleza, como el idílico municipio de Villalonga. Y es que podréis descubrir un enclave cargado de encanto, paz y tranquilidad. Sin renunciar al bullicio de la vida de la ciudad, las visitas culturales o una jornada de playa, debido a su cercanía con centros urbanos como Gandía. Os recomendamos organizar vuestra escapada en una casa rural o un hotel elegante de la zona, donde pasaréis horas disfrutando de masajes y sesiones de spa, cenando en el restaurante y dando un romántico paseo por este hermoso pueblo de montaña.

Si quieres dar una sorpresa a tu pareja para celebrar vuestro aniversario o, simplemente, buscáis descansar del ajetreo de la semana, Villalonga es el destino donde podréis desconectar los móviles y vivir una experiencia inolvidable.